En algunas ocasiones la vida me demuestra su parte mas cruda, la realidad absoluta e inquebrantable.
Vivimos con los sueños y las esperanzas, pero a veces se rompen, se esfuman, y es entonces cuando piensas que tal vez deberías haber hecho mas por conseguirlos...
Un avión voló rumbo al norte y con él viajaron sueños y esperanzas, ahora miro atrás y pienso en el tiempo que se escapo como humo entre mis dedos.
Recuerdo aquella mañana cuando probé sus labios, esos besos juguetones y todos los que vinieron después, una llamada de teléfono, un mensaje, un e-mail...
Pero faltaron palabras, me falto convicción y fe en mi mismo.
Desde el ultimo beso, en la noche, en una despedida difícil de olvidar, me obceque en meterlo todo comprimido muy hondo en mi interior, pero por muchos que fueran mis esfuerzos, volvías y contigo mis recuerdos, mi esperanza de besarte, mi anhelo por tus besos y caricias.
Siempre volvías, mas tarde o mas temprano aquí estabas, pensaba que algún día podría beber de tus labios de nuevo, solo había que dejarlo correr...
Ahora ya no hay marcha atrás, ya no vendrás mas... en un año...
Bien, aquí esperaré tu sonrisa, no habrá mas quejas.