domingo, 18 de diciembre de 2011

Lo peor que he hecho en toda mi vida.

Hoy, se me cae el mundo encima, con todo el equipo, lo que hice anoche no tiene ninguna explicación lógica.
Me emborraché, bebí hasta un punto en el que me cabreé por no poder cerrar la cremallera de mi cazadora... es rídiculo, totalmente absurdo...
No contento con eso, la tire contra el suelo en el bar delante de un montón de gente, es que es absurdo...
Pero no acaba la cosa, me fui a casa, con una camiseta de manga larga, posiblemente, debido al frío y al alcohol corriendo por mi cuerpo y mi cerebro, perdí el sentido y me desplomé cerca de casa, sollándome rodillas, codos y manos...
No se si fue el increíble bofetón que debí de darme el que me izo recuperarme y después de eso el dolor, el que me izo ser capaz de andar, si es que a eso se le podía llamar andar, (a trompicones contra una pared y por el suelo...) hasta la puerta de la casa de mi amigo Javi a las 6 y media de la mañana, y caerme de bruces contra ella despertando a sus padres y asustandolos, llamé allí tirado, y escuché que llamaban a la policía, (yo también lo hubiera hecho en su lugar) y no abrieron... llegó Javi un rato mas tarde, que venía de corral, y me encontró alli tirado...
Lo único que pude decir fue, llévame a casa.
Allí esperaban mis padres y Miguel, asustados, que habían estado buscándome por todos sitios...
Lo que pasó en mi casa fue algo horrible y de nuevo, sin lógica alguna...
Debería haberme ido a dormir, si, pues no lo hice, me puse a gritar, y a contestar a mi padre, le tiré el anillo de mi abuela, su madre, a los pies, aun no recuerdo por qué, se que estaba encolerizado y el también, si no esta Miguel posiblemente me habría matado...
Rompí el cristal de la mesa del salón de un puñetazo, y la puerta del microondas de otro...
Al final Miguel consiguió calmarme, me duché y me fui a dormir...
Esta mañana, al levantarme, se me ha caído el mundo encima.
He hablado con mis padres, y pedido perdón a todos los que molesté y he decidido que no voy a beber nunca más y llevaré el doblado anillo de mi abuela en el dedo como recordatorio de lo que ha pasado.
Tengo que hablar urgentemente con mis amigos, estoy haciendo grandes esfuerzos por cambiar, dejé de fumar, y si he podido con eso, puedo con esto, pero también estoy seguro de que voy a necesitar toda la ayuda que pueda conseguir, va siendo hora de llamar a los refuerzos, y con ellos se que podré.

Me siento como Atlas, derribado y cansado por el peso de todo lo que tengo por delante.
Pero no seré como él.
Yo voy a quitarme las cadenas y a luchar.






miércoles, 15 de junio de 2011

El resucitado




En semana santa, de este año, me sentí extraño, todo por que en el resucitado ocurrió algo que no me esperaba para nada, ya que es un momento que los jóvenes esperamos con mucha expectación y ganas, no había gente para sacarlo...



Asi que a David, que nunca lo había sacado, le tocó ir por ahí preguntando si alguno de los alli presentes queríamos sacarlo, por un momento no entendí nada, todos estabamos cruzados de brazos mirando a David allí en medio, preocupado, insistendo, pidiendo, que alguien ayudara, aún así todos estabamos impasibles y a la vez turbados, mirándonos unos a otros para ver quien hacía algo...



Pero Miguel que estaba a mi lado, me miró y ambos supimos que hacer, un paso al frente después de apurar de un trago el cubata y unos minutos mas tarde teníamos a Cristo resucitado encima de nuestros hombros, por primera vez en nuestra vida.



Y allí estabamos tres novatos, David, Miguel y yo, con el corazón a todo trapo bombeando adrenalina y los nervios causando estragos, corriendo, con la gente a nuestro alrededor gritando, dándonos ánimo, y con nuestro pequeño santo botando duramente encima, al día siguiente veríamos un bonito moretón, en mi clavícula almenos estaba.



David perdió una zapatilla nada más salir y cuando paramos en el encuentro con la virgen, yo creía que había perdido todos mis órganos vitales a lo largo de la carrera, en un esfuerzo por respirar acompasadamente...



Cuando todo terminó, Viru me preguntó que tal había sido la experiencia, y dije que haría un post sobre ello, este post.



La verdad, es triste que tradiciones como tirar mas de 200 petardos a las puertas de la iglesia, sacar uno u otro santo, se vayan deteriorando tanto, deberíamos participar y unirnos más para conservar las tradiciones de nuestro pueblo, -le dije a Viru, y ella me contestó- si que lo es, pero es que ya es hora de que vayais cogiendo el testigo vosotros, y si que tienes razón, va siendo hora de moverse, de no dejar que todo caiga en saco roto.



Asi pues, el año que viene 2012 ,si nada me lo impide, allí estaré, dispuesto a llevar a esa estatuilla, que representa, entre otras muchas cosas, un nuevo comienzo y cambio.



Como un vaso vacío...



Pues eso, me he quedado como un vaso vacío mucho tiempo.





Y ahora vuelvo con ganas de escribir, de sacarme los taladros del cerebro, empezando con semana santa, que me sentí bastante aplastado por exceso de alcohol... y alcohol...





Fue un proceso lento pero muy peligroso y aún no me he desintoxicado de ella, pero no de la bebida, no, de "ella" que es un vicio aún mayor y es que es difícil desprenderse de su poder, su mirada lasciva, sus ojos juguetones incitándome a probar su dulce y venenosa piel, los juegos de palabras y los "accidentes" de manos que caen donde "no deberían caer" de abrazos y besos que enredan como zarcillos, y te llenan de sangrantes rasguños...





Su juego letal, el vicio de las noches a gritos y arañazos...





Y el terrible silencio que sigue cuando ella decide que se ha terminado la partida... Y allí sentado, al calor de la lumbre con mi vaso vacío, con la mente anegada de cerveza, miraba de soslayo como ella, seguía con su juego, con otro jugador.
Impotente decidí que lo mejor y mas sensato era, volver a llenar mi vaso y empezar a mirar hacia otro lado...

sábado, 26 de marzo de 2011

Desde entonces... el silencio.

Coca-cola... ¿coca-cola? no, cervezas... demasiadas...

Y un cigarro, de los que piensan por sí solos, y de fondo música de los 80...

Brillantes estrellas en la noche, a la madrugada, ¿fugaces? no, tan solo pestañeas...

Que hígado agujereado y que mala sangre o ¿vinagre? recorren mis venas, y humo, en los pulmones.

Incertidumbre, y miedo ante el silencio, que flota plomizo, como una nube de tormenta antes de descargar sus rayos...

Y uno, dos, muchos tq... (palabras impronunciables, que sólo pueden ser escritas por manos diestras en...¿?)

Besar recuerdos, hecharte de menos, saber de ti, y que pasó, regresar aquí a mi refugio, a tu refugio, leer con avidez, casi con demencia, por encontrar entre tus letras un renglón con un LP dedicado al horrible vacío de esa noche.

Tengo ganas de verte, de hablar contigo, de que me des un tortazo o un abrazo, me torturo día si, día también...

¿clavel? ¿clavel? no se que pasó.

sábado, 26 de febrero de 2011

Una historia para no dormir.



Um... como empezar a escribirte... si pienso en lo que voy a poner, mi cabeza se embrolla y me hago un lío... creo que voy a empezar poniendo lo primero que se me pase por la cabeza...




Tu eres para mí alguien muy especial, empezando por ser mi amiga desde hace mucho tiempo, cuando te conocí bajo aquel pino, rodeados de un montón de gente que no conocíamos, y sintiéndonos como estraños en un lugar apenas conocido, encajamos desde que nos presentamos, vaya noche nos pegamos... aun recuerdo las cabezas de las personas volviéndose a mirar las pintas que teníamos entonces, charlamos mucho y bebimos el doble, bailamos, cantamos y nos hicimos promesas que mas tarde, algunas se cumplieron y otras... bueno, siguen ahí...




En esos momentos no podía ni imaginarme que te convertirías en lo que ahora eres para mí, apenas entendía de sentimientos, e incluso ahora sigo sin tener mucha idea la verdad... En fin, el caso es que pasó el tiempo y tenía tu número y tu msn, y seguimos contactando y descubriendo cosas el uno del otro, y como no podía ser de otra manera empecé a quererte y la verdad es que me precipité bastante, debí esperar, meditarlo y haberle dado tiempo a aquella guerrilla entre mi corazón y la realidad, porque lo único que conseguí fue una gran desilusión y un dolor inmenso al oír el terrible crack que partió en cientos de pedazos toda mi ilusión de salir contigo.




Pero al poco tiempo, asumí que no era el momento, que por mucho que ambos sintiéramos lo mismo, no hubiera funcionado y que hubiera sido muy frustrante para ambos, asique, me dispuse a ser tu amigo, porque siendo tal, podía cumplir la parte mas importante de mi sueño, hacerte feliz y ser feliz contigo a tu lado.




Pasó el tiempo y volviste a inundar mi corazón de tristeza cuando al volver a sentir algo mas que amistad hacia ti, me clavasteis ese puñal entre él y tu en toda la espalda... no pude hacer otra cosa que asumir que si quería estar cerca tuya tendría que sonreír de nuevo siendo tu amigo y apoyándote y dejándote ser feliz.




Pero, en todos esos años, en todos esos momentos, en los que hemos ido aprendiendo uno del otro, en los que he aprendido a querer cada detalle de ti y a amarlos tanto, he ido además valorándote, sin darme cuenta he descubierto que por muchas batallas que pierda, jamás perderé la esperanza de poder estar contigo, de intentarlo almenos...




Por que es una gran satisfacción verte sonreír caminando con los brazos abiertos hacia donde estoy parado esperándote de la misma forma, estrecharte en mis brazos y saber que no hacen falta las palabras para decirte que te quiero en lo mas hondo.




Escribo esto, para decirte que todos estos años llenos de momentos, de lágrimas sentados en un banco o ríendonos como locos con una cachimba de ron y tabaco de vainilla han sido muy especiales, también lo hago para organizarme las ideas y ahora tengo claro que aunque tenga otras relaciones, aunque pasen mas años, mientras sigamos pasando tiempo juntos, nunca cesaré en intentar conseguir ese beso que tanto deseo y que tanto me tortura cuando hacemos el gnomo y me hablas tan cerquita que noto el calor de tu respiración en mi nariz...




Una vez me dijiste que sentías lo mismo por mí, otras cientas nos hemos hecho proposiciones indecentes de cama, me pregunto a menudo cuanta verdad habrá en todo ello, me pregunto si al besarnos, no se rompería la magia, espero que algún día pueda obtener esas respuestas, sean buenas o malas, espero que siempre seamos amigos.




Te quiero dulce espina de mi corazón...




domingo, 13 de febrero de 2011

Vuelta a la felicidad.

Con un poco de cerveza, una canción y amigos, he vuelto a poner a raya a mis fantasmas.
Gracias a Miguel, porque siempre, siempre, esta al otro lado del teléfono si no lo pillas durmiendo o se le ha olvidado quitar el modo silencio del móvil... Pero esta ahí para después llamar al ver la perdida... le doy gracias por haberme hecho ver todo lo bueno que hay en nuestras vidas, con esta canción, comparando a esos 5 niños con los 5 amigos que un día se conocieron en la piscina municipal, con un poco de música en un viejo compac, sistem of a down, el chivi y aquella canción de los enanitos... Y LA GRAN CANCIÓN DEL ABUELO...
Recordando nuestras andadas y todos los pasos que hemos ido dando en la vida, todos juntos los 5, Juanjo, Alfredo, Albertito, Miguel, y un servidor... no hago mas que llorar pensando en esos años, por lo bien que lo hemos hecho hasta ahora... con el apoyo de todos, y pienso que si seguimos así juntos, seremos fuertes, podremos con todo.

Quiero a mis amigos, y me encanta decírselo y lo mejor es ver su sonrisa y que te devuelvan esas palabras.

No hay motivos, ni los habrá nunca para que se vayan, cada paso estamos mas juntos a pesar de la distancia, la música nos unió, y nos ha acompañado, y con esta canción nos hemos vuelto a encontrar en la distancia, en mi corazón mientras la escucho, estamos sentados en el bar, riéndonos de las tonterías de Alfredo, de la risa de Alberto, de las paranoias de Miguel, de los chascarrillos de Juanjo, o de las groserias que me hacen de decir... y lloro aquí sentando, porque les quiero y se que aunque algo malo pase, una gran parte de mi es feliz, porque al otro lado del teléfono hay 5 personas que me quieren y quiero.

sábado, 29 de enero de 2011

Juanes - Y No Regresas

I'm dead

Ya no quiero escribir... porque solía escribir sobre mi vida, pero mi vida ya no me gusta...
No me gusta lo que hago, ni lo que escribo, no me gusta sentarme a llorar pensando en ti, y hechando de menos cosas que no son, no me gusta pasar tanto tiempo separado de las personas que tanto necesito, no quiero hacerme fuerte, ni crecer asi, porque me amargo con mis pensamientos, porque me torturo y me duele la cabeza, porque no se que pasó, porque el 1er día del año tenía miedo y porque ahora mismo lo sigo teniendo.

Espero que me sirva de lección...