Ya llevaba tiempo sin coger mi pluma virtual, y lo hago una vez más con la sensación de tener las lágrimas apunto de brotar.
¿Porque me empeño tanto en recordarla? Si tan sólo me hago daño.
No puedo olvidar su perfume, hoy una mujer que se ha parado cerca de mí en un pasillo en el hospital lo tenía puesto, no puedo olvidar su último "hasta luego".
Su abrazo, mientras yo me sentía extraño, en ese punto de debate entre debes ir con ella, o besarla almenos y dejarla ir, ese punto en el que al final logré abrazarla, sin mucha gracia porque mis brazos se movieron rígidos y me quede bloqueado, la verdad no debió ser de mis mejores abrazos.
Me gustaría decirle cuanto me gusta, cuantas cosas ha hecho por mí, cuanta fuerza me ha dado, darle las gracias por creer siempre en mí cuando ni siquiera yo mismo creo, ojalá siguieras por aquí, tus palabras y tus besos serían pólvora en mis manos.
5 minutos contigo, sólo una mirada, sólo una sonrisa y el mundo es mucho mejor.
No olvido tu cara, tus ojos, tus labios, ni tu nariz, no olvido tus gestos cuando hablas, no olvido como sonríes o como guardas silencio pensando que decir.
Y todo esto porque cuando estamos cerca siento, como si un imán interior me arrastrase hacia ti, como si algo me obligara a abrazarte por la cintura, apretar tu cuerpo contra el mío, hundir mi nariz en tu pelo y sentirme completo.
Comprendo con la lógica que estamos separados, por la distancia y por el tiempo, comprendo con dolor que es probable que nunca mas vuelva a sentir el sabor de tus labios jugando con los míos.
Tu eres libre y así vives, libre, en tu camino.
Yo soy preso, de mi mismo, de mis miedos e inseguridades y así vivo, a la espera una vez más.
jueves, 27 de junio de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
"El secreto de sus ojos"
Quiero hablar o bueno escribir, sobre la película "el secreto de sus ojos"
Lo haré ahora que esta aún fresca en mi memoria, acabo de terminar de verla.
Empezaré diciendo que es una película que tiene una trama dentro de otra trama y de otra trama más, que te invita, no, que te invita no, que te hace reflexionar, te hace realizar una introspección de como has vivido, de que cosas son realmente importantes para ti y de que estarías dispuesto a hacer por ellas.
En la película hay intriga, drama, comedia incluso, la historia de una mujer y su marido alcohólico, un amor "imposible", asesinatos...
Pero esta hecha con una sencillez, una forma tan pausada de explicar, de ponerte en situación, de una forma tan amena, que te metes tan bien en la piel de Expósito, que llega un momento en el que sientes lo que el siente, cuando llega el final, ese final tan retorcido, pero retorcido en el sentido bueno, realmente estas metido en la película y cuando todo acaba, cuando te quedas mirando la puerta con los títulos de crédito pasando, piensas, "quiero que esta historia siga, que continúe esta película"
Dos pedazos del guión que resumirían bien esta joya serían estos:
-"No le de más vueltas. Va a tener mil pasados sin ningún futuro. No piense más. Se va a quedar solo con recuerdos."
Y
-"Usted me dijo perpetua"
Una gran película y al que me pregunte le diré que han sido 2 horas muy bien aprovechadas.
Lo haré ahora que esta aún fresca en mi memoria, acabo de terminar de verla.
Empezaré diciendo que es una película que tiene una trama dentro de otra trama y de otra trama más, que te invita, no, que te invita no, que te hace reflexionar, te hace realizar una introspección de como has vivido, de que cosas son realmente importantes para ti y de que estarías dispuesto a hacer por ellas.
En la película hay intriga, drama, comedia incluso, la historia de una mujer y su marido alcohólico, un amor "imposible", asesinatos...
Pero esta hecha con una sencillez, una forma tan pausada de explicar, de ponerte en situación, de una forma tan amena, que te metes tan bien en la piel de Expósito, que llega un momento en el que sientes lo que el siente, cuando llega el final, ese final tan retorcido, pero retorcido en el sentido bueno, realmente estas metido en la película y cuando todo acaba, cuando te quedas mirando la puerta con los títulos de crédito pasando, piensas, "quiero que esta historia siga, que continúe esta película"
Dos pedazos del guión que resumirían bien esta joya serían estos:
-"No le de más vueltas. Va a tener mil pasados sin ningún futuro. No piense más. Se va a quedar solo con recuerdos."
Y
-"Usted me dijo perpetua"
Una gran película y al que me pregunte le diré que han sido 2 horas muy bien aprovechadas.
miércoles, 3 de abril de 2013
Los vampiros y sus vacaciones
Hacía tiempo que no contaba un sueño, pues ya va siendo hora y es que anoche tube un sueño que me fascinó, empieza así:
Un montón de personas (las suficientes para llenar un tren), desconocidas y algunas amistades, estamos en la universidad, en un recibidor enorme, cuando se encienden los megáfonos y se nos dice:
-A todos los estudiantes con permiso para las vacaciones, se avisa que el tren que va a hacia la isla de recreo esta apunto de salir, dirijanse hacia el andén de manera ordenada.
Entonces todo los que estábamos en el recibidor nos dirigimos hacia una pared de la que salían varios pasillos y empezamos a entrar por ellos para salir luego en una estación de trenes con un estilo muy antiguo, en el que estaba esperando una locomotora de carbón con su hilera de vagones de pasajeros.
Los revisores antes de subir nos piden una cartulina amarilla que en algún momento del sueño había aparecido colgando de la también aparecida maleta en nuestra mano.
Después de la revisión entrabamos al vagón, a mi junto a una amiga nos llevan al vagón principal, en el que nos esperan otros personajes no conocidos, mientras pasamos el tiempo en el vagón, hablando de trivialidades y haciendo el mongolo sacando el cuerpo por las ventanillas y observando a las personas que nos miraban desde las aceras (el tren tenia la vía por mitad de una calle) me fijé en uno de los personajes que iba sentado hacia el principio del vagón, era una mujer, de pelo negro, sentada de espaldas a todos los demás, y aun no se había movido, aún no había dicho nada, me fijé en que irradiaba un halo de una fuerza oscura y terrible, y de pronto lo entendí.
Los que íbamos en el primer vagón eran como yo, vampiros, miré a mi amiga, me sorprendí de lo memo que había sido por no haberme dado cuenta antes de que era una vampiresa, me fije en los demás y ahí estaba en todos ellos, esa energía... -¿como no me había dado cuenta antes? Claro!! la mujer del fondo!! su energía era tan fuerte que tapaba a la de los demás-... -un momento-, pensé, -si nos han traído a todos aquí, eso significa que alguien mas sabe lo que somos-....
Mientras cavilaba sobre esto el tren se detuvo, habíamos llegado a la isla de recreo, en los vagones de atrás se empezó a escuchar el alboroto de personas que bajaban de forma atropellada y salían corriendo hacia el interior de la estación, en mi vagón unos cuantos bajaron de forma similar incluida mi amiga que salió corriendo y se perdió en entre el bullicio rumbo al interior de la estación... Yo me esperé un poco, y cuando todos habían bajado, menos la mujer del fondo que ahora estaba de pie recogiendo su maleta del portaequipajes reparé en el silencio que había en la zona, no había gente esperando trenes, ni revisores, ni seguridad, ningún trabajador, aquello parecía abandonado... mientras pensaba aquello y aun sin bajar del vagón la mujer pasó por mi lado para bajar y me dijo, no te preocupes, pronto escucharas los gritos.
Ella desapareció entre las sombras detrás de los hacía ya rato desaparecidos pasajeros, -bueno que remedio- pensé, e intrigado por lo que había dicho la mujer me puse a seguirla, cuando entré por la puerta de la estación entendí a lo que se había referido, estaba en lo alto de las escaleras de un hall enorme, y en la lejanía se escuchaban gritos de terror y gemidos de moribundos, a mi espalda ya no había puerta, ahora había una enorme vidriera de colores, un rosetón con la imagen de un vampiro en su forma alada, clavando una lanza plateada en el corazón de un ser infernal, el vampiro de la imagen lloraba al matar a su enemigo, frente a esa pared había unos grandes ventanales tapiados por el exterior y cubiertos por unas pesadas y polvorientas cortinas... -todo esto es muy raro, será mejor que avance hacia algún sitio y vea de donde vienen esos gritos,-
Seguí subiendo las escaleras y cogí la pasarela de la derecha, había tres puertas y entre por la del centro, me encontré a varias personas escondidas allí incluida mi amiga que muy asustada me dijo,
- ¡¡es horrible!! ¡es culpa nuestra! ¡tenemos que hacer algo!-
Se escucharon ruidos fuera de la puerta
-Tranquila cálmate, ¿que es lo que has visto?
-Vampiros, pero no son como nosotros... están atacando a todo el mundo y a los que muerden los transforman en ghouls (zombies controlados por los vampiros que los crean) ¿que esta pasando?
-No lo se pero si nos queda...- un golpe tremendo derriba la puerta de la habitación y entra un ser similar al que mataba el vampiro del rosetón- ¡¡RAPIDO LARGAOS!!¡¡POR LA PUERTA DE AHÍ ATRÁS!!- mientras decía esto me transformaba en mi forma mas poderosa, un ser medio humano medio murciélago de piel blanquecina y con una fuerza sobrehumana, agarraba al ser que había entrado por la puerta del cuello y sin mucho esfuerzo de un tirón y un desagradable sonido, le arrancaba la cabeza de cuajo, el cuerpo del ser siguió avanzando y al toparse con la pared la emprendió a golpes contra ella mientras de su cuello salían borbotones de sangre, tras este ser venía una hueste de ghouls, que intentaron atacarme mientras les acometía a dentelladas y zarpazos y los convertía en pedacitos voladores que salían por todas direcciones, de pronto el ser dejó de golpear la pared y calló a plomo en el suelo, y todos los ghouls que aun estaban vivos se deshicieron en cenizas.
-¿que? ¿acaso eso de antes era un vampiro? mientras decía estas palabras el cuerpo sin cabeza empezó a retorcerse y a cambiar hasta convertirse una forma humana, fui a buscar la cabeza y me sorprendí cuando reconocí que era uno de los vampiros que había venido con nosotros en el vagón... ¿¿pero que diablos esta pasando??
Y aquí me desperté.
Un montón de personas (las suficientes para llenar un tren), desconocidas y algunas amistades, estamos en la universidad, en un recibidor enorme, cuando se encienden los megáfonos y se nos dice:
-A todos los estudiantes con permiso para las vacaciones, se avisa que el tren que va a hacia la isla de recreo esta apunto de salir, dirijanse hacia el andén de manera ordenada.
Entonces todo los que estábamos en el recibidor nos dirigimos hacia una pared de la que salían varios pasillos y empezamos a entrar por ellos para salir luego en una estación de trenes con un estilo muy antiguo, en el que estaba esperando una locomotora de carbón con su hilera de vagones de pasajeros.
Los revisores antes de subir nos piden una cartulina amarilla que en algún momento del sueño había aparecido colgando de la también aparecida maleta en nuestra mano.
Después de la revisión entrabamos al vagón, a mi junto a una amiga nos llevan al vagón principal, en el que nos esperan otros personajes no conocidos, mientras pasamos el tiempo en el vagón, hablando de trivialidades y haciendo el mongolo sacando el cuerpo por las ventanillas y observando a las personas que nos miraban desde las aceras (el tren tenia la vía por mitad de una calle) me fijé en uno de los personajes que iba sentado hacia el principio del vagón, era una mujer, de pelo negro, sentada de espaldas a todos los demás, y aun no se había movido, aún no había dicho nada, me fijé en que irradiaba un halo de una fuerza oscura y terrible, y de pronto lo entendí.
Los que íbamos en el primer vagón eran como yo, vampiros, miré a mi amiga, me sorprendí de lo memo que había sido por no haberme dado cuenta antes de que era una vampiresa, me fije en los demás y ahí estaba en todos ellos, esa energía... -¿como no me había dado cuenta antes? Claro!! la mujer del fondo!! su energía era tan fuerte que tapaba a la de los demás-... -un momento-, pensé, -si nos han traído a todos aquí, eso significa que alguien mas sabe lo que somos-....
Mientras cavilaba sobre esto el tren se detuvo, habíamos llegado a la isla de recreo, en los vagones de atrás se empezó a escuchar el alboroto de personas que bajaban de forma atropellada y salían corriendo hacia el interior de la estación, en mi vagón unos cuantos bajaron de forma similar incluida mi amiga que salió corriendo y se perdió en entre el bullicio rumbo al interior de la estación... Yo me esperé un poco, y cuando todos habían bajado, menos la mujer del fondo que ahora estaba de pie recogiendo su maleta del portaequipajes reparé en el silencio que había en la zona, no había gente esperando trenes, ni revisores, ni seguridad, ningún trabajador, aquello parecía abandonado... mientras pensaba aquello y aun sin bajar del vagón la mujer pasó por mi lado para bajar y me dijo, no te preocupes, pronto escucharas los gritos.
Ella desapareció entre las sombras detrás de los hacía ya rato desaparecidos pasajeros, -bueno que remedio- pensé, e intrigado por lo que había dicho la mujer me puse a seguirla, cuando entré por la puerta de la estación entendí a lo que se había referido, estaba en lo alto de las escaleras de un hall enorme, y en la lejanía se escuchaban gritos de terror y gemidos de moribundos, a mi espalda ya no había puerta, ahora había una enorme vidriera de colores, un rosetón con la imagen de un vampiro en su forma alada, clavando una lanza plateada en el corazón de un ser infernal, el vampiro de la imagen lloraba al matar a su enemigo, frente a esa pared había unos grandes ventanales tapiados por el exterior y cubiertos por unas pesadas y polvorientas cortinas... -todo esto es muy raro, será mejor que avance hacia algún sitio y vea de donde vienen esos gritos,-
Seguí subiendo las escaleras y cogí la pasarela de la derecha, había tres puertas y entre por la del centro, me encontré a varias personas escondidas allí incluida mi amiga que muy asustada me dijo,
- ¡¡es horrible!! ¡es culpa nuestra! ¡tenemos que hacer algo!-
Se escucharon ruidos fuera de la puerta
-Tranquila cálmate, ¿que es lo que has visto?
-Vampiros, pero no son como nosotros... están atacando a todo el mundo y a los que muerden los transforman en ghouls (zombies controlados por los vampiros que los crean) ¿que esta pasando?
-No lo se pero si nos queda...- un golpe tremendo derriba la puerta de la habitación y entra un ser similar al que mataba el vampiro del rosetón- ¡¡RAPIDO LARGAOS!!¡¡POR LA PUERTA DE AHÍ ATRÁS!!- mientras decía esto me transformaba en mi forma mas poderosa, un ser medio humano medio murciélago de piel blanquecina y con una fuerza sobrehumana, agarraba al ser que había entrado por la puerta del cuello y sin mucho esfuerzo de un tirón y un desagradable sonido, le arrancaba la cabeza de cuajo, el cuerpo del ser siguió avanzando y al toparse con la pared la emprendió a golpes contra ella mientras de su cuello salían borbotones de sangre, tras este ser venía una hueste de ghouls, que intentaron atacarme mientras les acometía a dentelladas y zarpazos y los convertía en pedacitos voladores que salían por todas direcciones, de pronto el ser dejó de golpear la pared y calló a plomo en el suelo, y todos los ghouls que aun estaban vivos se deshicieron en cenizas.
-¿que? ¿acaso eso de antes era un vampiro? mientras decía estas palabras el cuerpo sin cabeza empezó a retorcerse y a cambiar hasta convertirse una forma humana, fui a buscar la cabeza y me sorprendí cuando reconocí que era uno de los vampiros que había venido con nosotros en el vagón... ¿¿pero que diablos esta pasando??
Y aquí me desperté.
jueves, 21 de febrero de 2013
Alcohol de curar heridas...
Por si alguien aún no se ha dado cuenta, soy una persona muy tímida, si, lo soy, aunque os sorprenda.
Soy tímido en mi estado natural, pero dejo de serlo almenos cuando escribo, escribiendo fluyen mis palabras y mis sentimientos sin trabas, sin pudor, sin tapujos, sin miedo, puedo escribir te amo y ser la verdad mas profunda de mi corazón, pero pronunciarlo hace que se me encoja el alma de pavor.
Ser tímido es doloroso, tener a la persona que amas delante, pensar mil frases que decirle, todas preciosas y originales, y no tener valor para decírselas...estar con tus amigos y pensar algún chiste y no atreverte a decirlo, querer bailar y no ser capaz, sentirse cohibido en un millar de situaciones, estar siempre con los nervios crispados y estar continuamente pensando que eres un cobarde, así me siento muy amenudo, incluso estando solo en mi casa.
Razones por las que no salgo mas con mis amigos son porque perdí ese don de palabra y esa seguridad en mi mismo hace mucho tiempo, a veces no me apetece sencillamente y me quedo en casa, pero otras muchas no encuentro la fuerza para hacerlo y me quedo sentado en el sillón, mirando por la ventana y pensando en mis amigos, totalmente turbado, debatiéndome entre el querer y el no poder.
No creo que exista peor cárcel que el corazón ni cadenas mas duras que las que produce la inseguridad, y así es como me siento, encarcelado, atrapado en mi mismo y en el tiempo, falto de motivación y ganas para cambiar mi situación.
Obviamente yo quiero cambiarlo todo, poder hilar mi voz en forma de poemas para ella, ser el mejor bailarín de la pista, aventurarme con mis amigos en cientos de fiestas, tener desparpajo y salero y conectar mejor con las personas, sentirme como un pez en el agua en un grupo de desconocidos, poder sacar todo lo que por mi cabeza pasa y lo que mi corazón siente y encontrar paz en mi interior.
Pero me encuentro en la posición contraria, durante años he dejado que el alcohol se hiciera cargo de hacer todo eso que yo no podía hacer por mi mismo "MENTIRA" si que podía, almenos pude, durante un tiempo, recuerdo en mi corazón que yo antes era una persona atrevida y valiente, que se auto presentaba a todo el mundo y que hacia amigos con facilidad, que bailaba, cantaba y reía allí a donde fuera... sin necesitar el alcohol.
En mis ultimas borracheras serias perdía el control, unas veces de forma agresiva y otras de forma demasiado afectuosa y al día siguiente apenas recordaba nada, pido perdón por mis actos estando ebrio, simplemente no soy yo, es una pérdida absoluta de mi autocontrol, es como liberar todo lo que tengo reprimido pensamientos y emociones a la vez, un barullo que engaña mente, cuerpo y alma.
En ese estado tan fuera mi me han dicho que he hecho muchas cosas, tonterías, insultos o declaraciones de amor, pido perdón por todo ello, a quien dije que amaba le mentía, a quien insulte gravemente espero que entienda que el alcohol potenciaba ese insulto y yo jamás estando sobrio abría actuado de esa forma tan impulsiva, pido perdón mil veces porque hay cosas como decir te amo sin sentirlo o un insulto descerebrado que pueden hacer mas daño que un puñal y saber que he hecho tales cosas pesa en mi corazón y me impide mirar a la cara de la misma forma a esas personas por mucho que me hayan perdonado.
Sobre mis tonterías borracho, me avergüenzo de ello, y se me clavan escarnecedoras cuando me las cuentan, algunas incluso graciosas me duelen mas que otras totalmente absurdas, me duelen porque muchas no las haría si estuviera sobrio, no tendría valor y eso me reconcome.
Ahora en el 2013 he dejado de beber, y lo hago por mi en primer lugar, y por todos los que cuando he bebido estaban a mi alrededor, no quiero volver a hacer una insinuación de amor falsa, no quiero volver a insultar nadie, ni quiero ser el borracho del que todo el mundo se ríe, pero lo que menos quiero y lo que mas me duele de todo es olvidar, no quiero olvidar porque si olvido, luego no puedo ser consecuente con mis actos y pedir perdón por cosas que no recuerdo o reírme de momentos graciosos con los amigos que me han contado porque yo no lo recuerdo, me taladra el alma.
He dejado el alcohol, con la esperanza de no necesitarlo en el futuro y aunque no puedo decir que mi problema sea por una adicción al alcohol, (no lo es y estoy convencido de ello) si que me he dado cuenta de lo mucho que el alcohol me había influido, creer que bebiendo jugaba mejor al futbolín me hace perder ahora partidas, creer que bebiendo podía bailar sin sentir vergüenza, me hace ahora sentarme en una esquina, creer que bebiendo podía simpatizar mejor con la gente por que sentía menos vergüenza, me hace ahora salir corriendo ante gente nueva, creer que bebiendo era capaz de irme de fiesta a cualquier lado, me hace ahora quedarme en casa...
Salgo, y salgo poco y cuando lo hago me encuentro el alcohol en todos lados, desde que empecé a beber siempre que salia bebía y eso hace que mis recuerdos mas "heroicos" de las noches de fiesta estén empañados por la sombra del alcohol y ahora me encuentro cuestionando cuantas de esas cosas podría haber hecho si no hubiera bebido.
Tal es mi situación actual y desde hace ya mucho tiempo que lo venia pensando y ahora que lo escribo lo confirmo, no voy a volver a beber en la vida, prefiero ser el chico tímido que se queda en un rincón, que ser el borracho de turno, que cuando siente que ha bebido suficiente se levanta del rincón y comete una idiotez tras otra, algún día espero encontrar un equilibrio interior y una paz conmigo mismo que me permita volver espiritualmente, al tiempo en el que, el alcohol, aun no había llegado a mi vida, al tiempo en el que, disfrutar, de una noche con amigos no olía al aire viciado de una borrachera.
Esta es mi verdad.
Soy tímido en mi estado natural, pero dejo de serlo almenos cuando escribo, escribiendo fluyen mis palabras y mis sentimientos sin trabas, sin pudor, sin tapujos, sin miedo, puedo escribir te amo y ser la verdad mas profunda de mi corazón, pero pronunciarlo hace que se me encoja el alma de pavor.
Ser tímido es doloroso, tener a la persona que amas delante, pensar mil frases que decirle, todas preciosas y originales, y no tener valor para decírselas...estar con tus amigos y pensar algún chiste y no atreverte a decirlo, querer bailar y no ser capaz, sentirse cohibido en un millar de situaciones, estar siempre con los nervios crispados y estar continuamente pensando que eres un cobarde, así me siento muy amenudo, incluso estando solo en mi casa.
Razones por las que no salgo mas con mis amigos son porque perdí ese don de palabra y esa seguridad en mi mismo hace mucho tiempo, a veces no me apetece sencillamente y me quedo en casa, pero otras muchas no encuentro la fuerza para hacerlo y me quedo sentado en el sillón, mirando por la ventana y pensando en mis amigos, totalmente turbado, debatiéndome entre el querer y el no poder.
No creo que exista peor cárcel que el corazón ni cadenas mas duras que las que produce la inseguridad, y así es como me siento, encarcelado, atrapado en mi mismo y en el tiempo, falto de motivación y ganas para cambiar mi situación.
Obviamente yo quiero cambiarlo todo, poder hilar mi voz en forma de poemas para ella, ser el mejor bailarín de la pista, aventurarme con mis amigos en cientos de fiestas, tener desparpajo y salero y conectar mejor con las personas, sentirme como un pez en el agua en un grupo de desconocidos, poder sacar todo lo que por mi cabeza pasa y lo que mi corazón siente y encontrar paz en mi interior.
Pero me encuentro en la posición contraria, durante años he dejado que el alcohol se hiciera cargo de hacer todo eso que yo no podía hacer por mi mismo "MENTIRA" si que podía, almenos pude, durante un tiempo, recuerdo en mi corazón que yo antes era una persona atrevida y valiente, que se auto presentaba a todo el mundo y que hacia amigos con facilidad, que bailaba, cantaba y reía allí a donde fuera... sin necesitar el alcohol.
En mis ultimas borracheras serias perdía el control, unas veces de forma agresiva y otras de forma demasiado afectuosa y al día siguiente apenas recordaba nada, pido perdón por mis actos estando ebrio, simplemente no soy yo, es una pérdida absoluta de mi autocontrol, es como liberar todo lo que tengo reprimido pensamientos y emociones a la vez, un barullo que engaña mente, cuerpo y alma.
En ese estado tan fuera mi me han dicho que he hecho muchas cosas, tonterías, insultos o declaraciones de amor, pido perdón por todo ello, a quien dije que amaba le mentía, a quien insulte gravemente espero que entienda que el alcohol potenciaba ese insulto y yo jamás estando sobrio abría actuado de esa forma tan impulsiva, pido perdón mil veces porque hay cosas como decir te amo sin sentirlo o un insulto descerebrado que pueden hacer mas daño que un puñal y saber que he hecho tales cosas pesa en mi corazón y me impide mirar a la cara de la misma forma a esas personas por mucho que me hayan perdonado.
Sobre mis tonterías borracho, me avergüenzo de ello, y se me clavan escarnecedoras cuando me las cuentan, algunas incluso graciosas me duelen mas que otras totalmente absurdas, me duelen porque muchas no las haría si estuviera sobrio, no tendría valor y eso me reconcome.
Ahora en el 2013 he dejado de beber, y lo hago por mi en primer lugar, y por todos los que cuando he bebido estaban a mi alrededor, no quiero volver a hacer una insinuación de amor falsa, no quiero volver a insultar nadie, ni quiero ser el borracho del que todo el mundo se ríe, pero lo que menos quiero y lo que mas me duele de todo es olvidar, no quiero olvidar porque si olvido, luego no puedo ser consecuente con mis actos y pedir perdón por cosas que no recuerdo o reírme de momentos graciosos con los amigos que me han contado porque yo no lo recuerdo, me taladra el alma.
He dejado el alcohol, con la esperanza de no necesitarlo en el futuro y aunque no puedo decir que mi problema sea por una adicción al alcohol, (no lo es y estoy convencido de ello) si que me he dado cuenta de lo mucho que el alcohol me había influido, creer que bebiendo jugaba mejor al futbolín me hace perder ahora partidas, creer que bebiendo podía bailar sin sentir vergüenza, me hace ahora sentarme en una esquina, creer que bebiendo podía simpatizar mejor con la gente por que sentía menos vergüenza, me hace ahora salir corriendo ante gente nueva, creer que bebiendo era capaz de irme de fiesta a cualquier lado, me hace ahora quedarme en casa...
Salgo, y salgo poco y cuando lo hago me encuentro el alcohol en todos lados, desde que empecé a beber siempre que salia bebía y eso hace que mis recuerdos mas "heroicos" de las noches de fiesta estén empañados por la sombra del alcohol y ahora me encuentro cuestionando cuantas de esas cosas podría haber hecho si no hubiera bebido.
Tal es mi situación actual y desde hace ya mucho tiempo que lo venia pensando y ahora que lo escribo lo confirmo, no voy a volver a beber en la vida, prefiero ser el chico tímido que se queda en un rincón, que ser el borracho de turno, que cuando siente que ha bebido suficiente se levanta del rincón y comete una idiotez tras otra, algún día espero encontrar un equilibrio interior y una paz conmigo mismo que me permita volver espiritualmente, al tiempo en el que, el alcohol, aun no había llegado a mi vida, al tiempo en el que, disfrutar, de una noche con amigos no olía al aire viciado de una borrachera.
Esta es mi verdad.
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