miércoles, 3 de abril de 2013

Los vampiros y sus vacaciones

Hacía tiempo que no contaba un sueño, pues ya va siendo hora y es que anoche tube un sueño que me fascinó, empieza así:

Un montón de personas (las suficientes para llenar un tren), desconocidas y algunas amistades, estamos en la universidad, en un recibidor enorme, cuando se encienden los megáfonos y se nos dice:

-A todos los estudiantes con permiso para las vacaciones, se avisa que el tren que va a hacia la isla de recreo esta apunto de salir, dirijanse hacia el andén de manera ordenada.

Entonces todo los que estábamos en el recibidor nos dirigimos hacia una pared de la que salían varios pasillos y empezamos a entrar por ellos para salir luego en una estación de trenes con un estilo muy antiguo, en el que estaba esperando una locomotora de carbón con su hilera de vagones de pasajeros.
Los revisores antes de subir nos piden una cartulina amarilla que en algún momento del sueño había aparecido colgando de la también aparecida maleta en nuestra mano.

Después de la revisión entrabamos al vagón, a mi junto a una amiga nos llevan al vagón principal, en el que nos esperan otros personajes no conocidos, mientras pasamos el tiempo en el vagón, hablando de trivialidades y haciendo el mongolo sacando el cuerpo por las ventanillas y observando a las personas que nos miraban desde las aceras (el tren tenia la vía por mitad de una calle) me fijé en uno de los personajes que iba sentado hacia el principio del vagón, era una mujer, de pelo negro, sentada de espaldas a todos los demás, y aun no se había movido, aún no había dicho nada, me fijé en que irradiaba un halo de una fuerza oscura y terrible, y de pronto lo entendí.

Los que íbamos en el primer vagón eran como yo, vampiros, miré a mi amiga, me sorprendí de lo memo que había sido por no haberme dado cuenta antes de que era una vampiresa, me fije en los demás y ahí estaba en todos ellos, esa energía... -¿como no me había dado cuenta antes? Claro!! la mujer del fondo!! su energía era tan fuerte que tapaba a la de los demás-... -un momento-, pensé, -si nos han traído a todos aquí, eso significa que alguien mas sabe lo que somos-....

Mientras cavilaba sobre esto el tren se detuvo, habíamos llegado a la isla de recreo, en los vagones de atrás se empezó a escuchar el alboroto de personas que bajaban de forma atropellada y salían corriendo hacia el interior de la estación, en mi vagón unos cuantos bajaron de forma similar incluida mi amiga que salió corriendo y se perdió en entre el bullicio rumbo al interior de la estación... Yo me esperé un poco, y cuando todos habían bajado, menos la mujer del fondo que ahora estaba de pie recogiendo su maleta del portaequipajes reparé en el silencio que había en la zona, no había gente esperando trenes, ni revisores, ni seguridad, ningún trabajador, aquello parecía abandonado... mientras pensaba aquello y aun sin bajar del vagón la mujer pasó por mi lado para bajar y me dijo, no te preocupes, pronto escucharas los gritos.

Ella desapareció entre las sombras detrás de los hacía ya rato desaparecidos pasajeros, -bueno que remedio- pensé, e intrigado por lo que había dicho la mujer me puse a seguirla, cuando entré por la puerta de la estación entendí a lo que se había referido, estaba en lo alto de las escaleras de un hall enorme, y en la lejanía se escuchaban gritos de terror y gemidos de moribundos, a mi espalda ya no había puerta, ahora había una enorme vidriera de colores, un rosetón con la imagen de un vampiro en su forma alada, clavando una lanza plateada en el corazón de un ser infernal, el vampiro de la imagen lloraba al matar a su enemigo, frente a esa pared había unos grandes ventanales tapiados por el exterior y cubiertos por unas pesadas y polvorientas cortinas... -todo esto es muy raro, será mejor que avance hacia algún sitio y vea de donde vienen esos gritos,-

Seguí subiendo las escaleras y cogí la pasarela de la derecha, había tres puertas y entre por la del centro, me encontré a varias personas escondidas allí incluida mi amiga que muy asustada me dijo,

 - ¡¡es horrible!! ¡es culpa nuestra! ¡tenemos que hacer algo!-

Se escucharon ruidos fuera de la puerta

-Tranquila cálmate, ¿que es lo que has visto?

-Vampiros, pero no son como nosotros... están atacando a todo el mundo y a los que muerden los transforman en ghouls (zombies controlados por los vampiros que los crean)  ¿que esta pasando?

-No lo se pero si nos queda...- un golpe tremendo derriba la puerta de la habitación y entra un ser similar al que mataba el vampiro del rosetón- ¡¡RAPIDO LARGAOS!!¡¡POR LA PUERTA DE AHÍ ATRÁS!!- mientras decía esto me transformaba en mi forma mas poderosa, un ser medio humano medio murciélago de piel blanquecina y con una fuerza sobrehumana, agarraba al ser que había entrado por la puerta del cuello y sin mucho esfuerzo de un tirón y un desagradable sonido, le arrancaba la cabeza de cuajo, el cuerpo del ser siguió avanzando y al toparse con la pared la emprendió a golpes contra ella mientras de su cuello salían borbotones de sangre, tras este ser venía una hueste de ghouls, que intentaron atacarme mientras les acometía a dentelladas y zarpazos y los convertía en pedacitos voladores que salían por todas direcciones, de pronto el ser dejó de golpear la pared y calló a plomo en el suelo, y todos los ghouls que aun estaban vivos se deshicieron en cenizas.

-¿que? ¿acaso eso de antes era un vampiro? mientras decía estas palabras el cuerpo sin cabeza empezó a retorcerse y a cambiar hasta convertirse una forma humana, fui a buscar la cabeza y me sorprendí cuando reconocí que era uno de los vampiros que había venido con nosotros en el vagón... ¿¿pero que diablos esta pasando??

Y aquí me desperté.