miércoles, 15 de junio de 2011

El resucitado




En semana santa, de este año, me sentí extraño, todo por que en el resucitado ocurrió algo que no me esperaba para nada, ya que es un momento que los jóvenes esperamos con mucha expectación y ganas, no había gente para sacarlo...



Asi que a David, que nunca lo había sacado, le tocó ir por ahí preguntando si alguno de los alli presentes queríamos sacarlo, por un momento no entendí nada, todos estabamos cruzados de brazos mirando a David allí en medio, preocupado, insistendo, pidiendo, que alguien ayudara, aún así todos estabamos impasibles y a la vez turbados, mirándonos unos a otros para ver quien hacía algo...



Pero Miguel que estaba a mi lado, me miró y ambos supimos que hacer, un paso al frente después de apurar de un trago el cubata y unos minutos mas tarde teníamos a Cristo resucitado encima de nuestros hombros, por primera vez en nuestra vida.



Y allí estabamos tres novatos, David, Miguel y yo, con el corazón a todo trapo bombeando adrenalina y los nervios causando estragos, corriendo, con la gente a nuestro alrededor gritando, dándonos ánimo, y con nuestro pequeño santo botando duramente encima, al día siguiente veríamos un bonito moretón, en mi clavícula almenos estaba.



David perdió una zapatilla nada más salir y cuando paramos en el encuentro con la virgen, yo creía que había perdido todos mis órganos vitales a lo largo de la carrera, en un esfuerzo por respirar acompasadamente...



Cuando todo terminó, Viru me preguntó que tal había sido la experiencia, y dije que haría un post sobre ello, este post.



La verdad, es triste que tradiciones como tirar mas de 200 petardos a las puertas de la iglesia, sacar uno u otro santo, se vayan deteriorando tanto, deberíamos participar y unirnos más para conservar las tradiciones de nuestro pueblo, -le dije a Viru, y ella me contestó- si que lo es, pero es que ya es hora de que vayais cogiendo el testigo vosotros, y si que tienes razón, va siendo hora de moverse, de no dejar que todo caiga en saco roto.



Asi pues, el año que viene 2012 ,si nada me lo impide, allí estaré, dispuesto a llevar a esa estatuilla, que representa, entre otras muchas cosas, un nuevo comienzo y cambio.



Como un vaso vacío...



Pues eso, me he quedado como un vaso vacío mucho tiempo.





Y ahora vuelvo con ganas de escribir, de sacarme los taladros del cerebro, empezando con semana santa, que me sentí bastante aplastado por exceso de alcohol... y alcohol...





Fue un proceso lento pero muy peligroso y aún no me he desintoxicado de ella, pero no de la bebida, no, de "ella" que es un vicio aún mayor y es que es difícil desprenderse de su poder, su mirada lasciva, sus ojos juguetones incitándome a probar su dulce y venenosa piel, los juegos de palabras y los "accidentes" de manos que caen donde "no deberían caer" de abrazos y besos que enredan como zarcillos, y te llenan de sangrantes rasguños...





Su juego letal, el vicio de las noches a gritos y arañazos...





Y el terrible silencio que sigue cuando ella decide que se ha terminado la partida... Y allí sentado, al calor de la lumbre con mi vaso vacío, con la mente anegada de cerveza, miraba de soslayo como ella, seguía con su juego, con otro jugador.
Impotente decidí que lo mejor y mas sensato era, volver a llenar mi vaso y empezar a mirar hacia otro lado...